Sin duda nuestros lectores están al tanto de la epidemia de VIH-SIDA que la humanidad está sufriendo, la importancia medica que esta enfermedad tiene es conocida, También es de todos sabido que esta enfermedad no es curable, lo que poca gente sabe es que estamos muy cerca de evitar que la enfermedad sea mortal, actualmente existen terapias que permiten a los seropositivos retrasar el advenimiento del SIDA por varios años. La administración de terapias adecuadas requiere sin embargo de un constante monitoreo de su eficiencia, esto hasta hace poco se realizaba midiendo el número de linfocitos (glóbulos blancos) del paciente. Cuando se detecta que los linfocitos del paciente se están muriendo se decide hacer un cambio en la terapia, sin embargo esto puede ser demasiado tarde, si además de detectar el número de linfocitos, también se cuantifica en la sangre del paciente la cantidad de virus, mediante la medición del material genético del mismo, lo que se conoce como Carga Viral de VIH, los médicos pueden tomar mejores decisiones sobre el tipo de tratamiento que deben de administrar.
Otra de las ventajas que las pruebas de biología molecular pueden ofrecer con relación al VIH es que tienen la potencialidad de detectar una infección de manera muy temprana gracias a su enorme sensibilidad. Mientras que con las pruebas clásicas de ELISA una infección puede detectarse hasta que han transcurrido alrededor de tres meses desde que ocurrió el contacto de riesgo, mediante biología molecular puede detectarse a los 15 días de ocurrida. Esto puede traer dos enormes ventajas, por un lado mientras más pronto se le dé tratamiento a un paciente infectado por VIH mejor es su pronóstico de vida y por otro lado un diagnóstico oportuno ayudará a evitar contagios y a disminuir el avance de la epidemia.
ver la nota completa